domingo, 4 de noviembre de 2012

Cariño, he encogido a los niños

Wayne Szalinski es un científico e inventor que desarrolla una máquina que permite encoger el tamaño de los objetos. Una pelota de béisbol activa accidentalmente la máquina sobre sus hijos, que vivirán una auténtica aventura intentando atravesar el césped del jardín hasta la casa, convertido ahora en una auténtica "jungla" para ellos.


Es una película que he visto infinidad de veces cuando era pequeño, y la verdad es que verla después de tanto tiempo y teniendo unos años mas, hace revivir en tu memoria muchos recuerdos.
Lógicamente la película (que en su época fue toda una novedad en efectos especiales) con el paso de los años se demuestra que toda esa tecnología queda un poco obsoleta. Aún así hay que tener en cuenta que estamos hablando de una película de 1989 donde todos nos quedábamos boquiabiertos con la escena de la abeja o la del niño en la cuchara con cereales.
La película se mueve mas en el género de aventuras. Una aventura que viven unos personajes en el jardín de su propia casa.
Los decorados creados son espectaculares. Realmente es lo mejor de la película. El tamaño del atrezzo en comparación con los actores es increíble. Es como ver a los personajes en un mundo mágico e irreal, pero que uno es consciente de que es muy común y habitual.
Para terminar quisiera hacer mención al mejor personaje de la película: Hormi, la cria de hormiga que se hace amigos de los protagonistas y que logra que uno sienta un cariño enorme hacia ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario